sábado, 9 de septiembre de 2006

Filántropos y mecenas

En el artículo previo, identificamos algunas potenciales fuentes de financiamiento o recursos para nuestra idea de emprendimiento.

Vamos a partir analizando los "filántropos y mecenas".

En esta categoría podemos identificar a una serie de agentes privados, quienes realizarán aportes a un emprendimiento, sin esperar una recompensa directa o inmediata (a pesar de muchos detractores que se concentran exclusivamente en criticar potenciales beneficios tributarios asociados a la filantropía).

Algunos mecenas o filántropos son millonarios famosos:

Pero también podremos encontrar muchos otros mecenas que en forma desinteresada estarán dispuestos a colaborar con nuestra idea (no siempre con dinero), pero sí con otros recursos valiosos, como tiempo, experiencia, conocimiento y redes:
  • Amigos y conocidos quienes nos regalarán su tiempo y nos darán su opinión desinteresada
  • Instituciones interesadas en fomentar el emprendimientos tecnológico (con servicios de mentoring y tutorías), tales como CEO, Octantis, VentanaUC, ChileEmpresario, Santiago Innova o Endeavor
  • Empresarios y otros emprendedores, gustosos de compartir sus experiencias (actitud siempre gratificante de los buenos empresarios)
Algunas de estas iniciativas tendrán modelos más complejos (por ejemplo las incubadoras de empresas), que pueden incluir un involucramiento mayor en el emprendimiento, pero variará caso a caso, en función de la evolución natural de cada proyecto.

La recomendación en este caso es ... pedir y aprovechar toda la ayuda disponible en las etapas tempranas. Todos los casos mencionados en esta categoría serán un buen apoyo.

En las primeras etapas de un emprendimiento, más que dinero, lo que necesitamos es lograr la mayor precisión posible, ser capaces de resistir todas las críticas posibles, acumular la mayor cantidad de experiencia, diseñar con la mayor precisión, prepararse para diversos escenarios. Y en eso, filántropos y mecenas son un buen apoyo.

Pidiendo Dinero

Una de las ventajas de los Mecenas o Filántropos es que están dispuestos a regalar su dinero por una buena causa. Pero cuidado ... no son inversionistas de riesgo ... muy por el contrario ... quieren un 100% de seguridad en términos del retorno de su inversión. Es decir, que claramente se cumplan los objetivos sociales planteados.

Obviamente, queda fuera de esta categoría de inversionistas un emprendimiento que tenga por objetivo que el equipo emprendedor a su vez se haga millonario ... (por muchas promesas de que esa inversión generará en el futuro nuevos filántropos :-)

Por ello, la solicitud de recursos financieros a los mecenas o filántropos se restringe a dos tipos:
  • Recursos de Inversión una vez: Para la puesta en marcha del emprendimiento (generalmente proyectos que tienen un inicio y un término muy claros, y objetivos precisos).
  • Recursos de Operación: Para la "vida futura" del emprendimiento (proyectos permanentes con infraestructura operacional continua).
Un criterio fundamental es asegurar la viabilidad y sustentabilidad futura del proyecto. Idealmente el proyecto debería ser capaz de generar recursos propios, que disminuyan o incluso hagan innecesario el aporte de recursos externos y permanentes (del bolsillo del filántropo). En ese caso será más simple la búsqueda de financiamiento nacional o internacional, sobre la base de una buena presentación y un diseño altamente profesional (que por si acaso, es bastante más que 2 slides simples con una idea básica y que revolucionará la sociedad).

El comentario previo no es gratuito. He tenido el infortunio de ver en muchas oportunidades emprendimientos sociales que buscan apoyo financiero llenos de buenas intenciones, pero con un desarrollo que muestra un nivel de análisis mínimo y falta de capacidad del equipo. Un emprendimiento social exige niveles de diseño y aseguramiento incluso superiores a un emprendimiento empresarial (donde el retorno es poporcional al riesgo y permite apuestas mayores).

Por ello, es más fácil obtener recursos de un filántropo para montar un taller de carpintería al interior de una cárcel, que permita la compra de maquinarias, capacitar a los reclusos y que a partir de las ventas futuras genere más trabajo, aumente la capacidad de producción y ayude a la reinserción social.

Un proyecto para la habilitación de un comedor infantil en una población pobre y de escasos recursos, sin planificar el cómo se obtendrán los recursos permanentes para la compra de los alimentos, es un proyecto de poca viabilidad y difícilmente logrará financiamiento.

Aprovechando el viejo aforismo, es más fácil conseguir recursos de un filántropo para financiar la adquisición de cañas y no para la compra continua de pescado.

Para concluir, los invito a leer la historia de Ernesto Goerzen, un empresario paraguayo quien con apoyo de la Fundación Avina logró un proyecto de emprendimiento social que terminó siendo ... un buen negocio para todos.

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sábado, 2 de septiembre de 2006

Recursos para Emprender

Los seres humanos tenemos ciertas necesidades y hábitos recurrentes, como alimento, salud, transporte, descanso, diversión, educación y varios otros, que obligatoriamente debemos financiar, si queremos mantener activas nuestras funciones vitales.

Si además hemos sido "infectados" con el virus del emprendimiento, llevar a cabo una idea de negocio tecnológico o poner en marcha una empresa de servicios tecnológicos, requiere de muchos recursos. Incluso un investigador que decida dedicarse a la ciencia pura en un laboratorio, deberá lidiar con sus necesidades personales básicas y obtener los recursos mínimos que le permitan desarrollar su labor.

En post anteriores he revisado conceptos sobre la génesis de una idea de negocio tecnológico, y he sido recurrente en recomendar el primer test ácido o barrera que cualquier emprendimiento debe pasar: el elevator pitch test.

Requisito fundamental para asegurar nuestro emprendimiento, es identificar quién o quiénes estarán dispuestos a entregarnos los recursos necesarios para asegurar la viabilidad. Esto implica:

  1. conseguir la inversión inicial para poner la idea en marcha
  2. diseñar el flujo de recursos continuos que aseguren la operación
  3. si el emprendimiento es una empresa, asegurar un margen de ganancia que justifique la inversión
Estas distinciones muestran por qué son emprendimientos muy diversos (a pesar de estar en un entorno similar):
  • levantar un monumento a un héroe nacional del deporte (a)
  • mantener activo un club deportivo amateur (a)+(b)
  • operar una empresa de representación de deportistas profesionales (a)+(b)+(c)
Si no hemos tenido la fortuna de recibir la herencia infinita de un lejano pariente, ni tampoco hemos logrado encontrar al final del arcoiris el "caldero de oro" de algún duende distraído, la única opción es identificar claramente "quién estará dispuesto a pagar por mi idea".

Frecuentemente formulo esa pregunta en diversas instancias, ya sea en mis clases, en mi empresa al diseñar un nuevo producto o servicio, cuando algún amigo me comenta una nueva idea revolucionaria que cambiará el mundo gracias a la tecnología o cuando soy invitado a realizar mentoring de ideas emprendedoras en iniciativas como ChileEmpresario.

En muchos casos me sorprende que esa pregunta tan básica no tenga una respuesta clara y fundamentada, lo cual muestra inmediatamente que es una idea poco madura. Les aseguro que una actitud del tipo "da lo mismo, porque mi idea es demasiado buena y en lo que hago soy el mejor, por lo cual el tema de los recursos no es importante porque llegan solos", cambiará rápidamente después de varios "aterrizajes forzosos".

¿Quién estará dispuesto a pagar por esa idea y por qué?

Las categorías (o "clases de equivalencia") que he logrado identificar para posibles candidatos a aportar con recursos son:
  1. Los Filántropos o Mecenas
  2. El Estado
  3. Los Clientes (que harán uso de los servicios o comprarán los productos)
  4. Un Comprador de los resultados de la idea (no de la idea)
Surgen entonces diversas combinaciones en el diseño del emprendimiento, considerando el "tipo" de aporte, "quién" realiza el aporte y "cuándo" realiza dicho aporte. Y lo que denominaremos "proceso de venta" es precisamente dar respuesta al "por qué" se realizará ese aporte.

Por ahora, quedaremos en que para conseguir los recursos, deberemos diseñar un proceso de "venta" adecuado de nuestra idea, distinto para cada rol.

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