Recursos públicos para el Emprendimiento
Otra categoría de fuentes de financimiento para un emprendimiento son los Recursos del Estado.
La buena noticia es que existen múltiples fuentes de recursos públicos que potencialmente pueden ser un importante apoyo para el emprendimiento.
Pero hay un par de malas noticias ...
- Los recursos públicos son siempre escasos, especialmente "dinero"
- Los recursos generalmente llegan mucho después de cuando realmente se necesitan
Quiero reiterar que las empresas deben ser capaces de partir y desarrollarse a partir de iniciativas y recursos privados (indudablemente con un capital inicial), y no pueden depender de "dinero gratis caído del cielo" proveniente del Estado. No obstante, si como parte del desarrollo del proyecto podemos obtener fondos públicos que apoyen a nuestro emprendimiento, bienvenidos sean.
En este post analizaremos potenciales fuentes de financiamiento del Estado y recursos públicos a los cuales se puede acceder, en forma independiente del rol del Estado como cliente de nuestro emprendimiento (que es una categoría distinta y que analizaremos más adelante, ya que posee un "ciclo de venta" muy particular).
El aporte en recursos financieros (dinero, $, plata) del Estado y los fondos públicos asociados al emprendimiento, corresponde a "subsidios". Diversos instrumentos combinarán distintas proporciones entre el aporte del Estado y los recursos que el equipo emprendedor comprometa.
Mi opinión es que los Fondos Públicos no deberían ser una fuente importante de financiamiento para la partida de las empresas. Pero en el mediano y largo plazo, y especialmente en economías emergentes como las latinoamericanas (y por ende la chilena), bien administrados y planificados, dichos fondos pueden ser un importante apoyo para el fortalecimiento empresarial y la expansión comercial.
Nota: Para mis múltiples lectores fuera de Chile, las disculpas anticipadas ya que el resto de este post se enfoca principalmente a las políticas y modelo de desarrollo chilenos. Gracias!
Subsidios 100%
Subsidios que cubran el 100% de los recursos necesarios son muy escasos, de montos pequeños y generalmente asignados a personas.
Becas
En las "becas", el "beneficiario" es una persona natural y que a cambio del financiamiento recibido (generalmente para actividades o fines académicos), de alguna forma hace un retorno mediante un aporte a la sociedad. Un ejemplo es el tiempo que un académico compromete en una institución universitaria haciendo docencia y/o investigación, después de recibir una beca para un post-grado o especialización internacional. Este tipo de instrumentos difícilmente pueden ser aprovechados en un emprendimiento.
Capital Semilla
Un mecanismo que el último tiempo en Chile ha permitido apoyar diversos emprendimientos en su etapa inicial, es el Capital Semilla, que corresponde a aportes para las etapas de estudio, pre-factibilidad o puesta en marcha.
En los últimos dos años se ha hecho un esfuerzo importante desde CORFO en aumentar los montos y en simplificar los trámites de postulación, tema sobre el cual he sido particularmente crítico. Si bien persisten problemas en cuanto a la falta de predictibilidad como el tiempo en el cual finalmente llegan los fondos, creo necesario reconocer que el sistema se ha ido perfeccionando.
Subsidios Parciales
Aquí la lista es larga y este artículo no pretende ser una detallada exposición de fuentes y organismos, a los cuales se puede acceder rápidamente vía Internet con una breve investigación.
En estos subsidios, el Estado (o los Fondos Públicos) realizan un aporte como contraparte de la inversión o compromiso de recursos que realiza el sector privado (los emprendedores).
En ciertos casos, si el privado pone 1, el Estado pone 1. En otros, si el privado pone 2, el Estado pone 1. Es importante destacar que "lo que pone el privado" es relativo, ya que su aporte es una combinación de aportes pecuniarios (dinero) con otros aportes no pecuniarios (horas de trabajo, infraestructura física, máquinas, experiencia, materiales, etc.). En cambio, el Estado pone directamente $$$, contante y sonante. Por tanto, la mejor combinación para diseñar un proyecto basado en subsidios, es maximizar el aporte gubernamental (en dinero) por la vía de maximizar la valorización del aporte no pecuniario, optimizando el aporte pecuniario del emprendedor.
Las razones tanto políticas como económicas detrás de estos modelos son variopintas y no vale la pena discutir su pertinencia o impacto. El tema es que dichos instrumentos existen, y la idea es ver de qué forma se pueden aprovechar y de la mejor forma para nuestro emprendimiento.
Haciendo una lista resumida de algunos ámbitos de desarrollo empresarial en los cuales se pueden aprovechar efectivamente fondos públicos en Chile, podemos indicar:
- Mejora de Procesos Internos y Gestión (Instrumentos Corfo)
- Mejora de Procesos de Calidad (ChileCalidad y Corfo)
- Apoyo a la Comercialización Internacional (Prochile)
- Proyectos de Desarrollo Colaborativo entre Pares (PROFOS Corfo)
- Apoyo a la Innovación Tecnológica (Innovación Individual Corfo)
- Apoyo a la Contratación de Recursos Humanos con alta calificación (Programa Bicentenario)
- Beneficios para Capacitación (SENCE)
- Actividades culturales (Fondart)
- Microempresas (Fosis)
En cuanto al futuro, hay que ver el cómo serán implementados los recursos frescos disponibles producto del Royalty minero y los altos precios del metal del Cobre en los próximos años. Es de esperar que se diseñen instrumentos y se implementen las políticas adecuadas, y que nuestro país requiere en forma urgente.




En esta categoría podemos identificar a una serie de agentes privados, quienes realizarán aportes a un emprendimiento, sin esperar una recompensa directa o inmediata (a pesar de muchos detractores que se concentran exclusivamente en criticar potenciales
Los seres humanos tenemos ciertas necesidades y hábitos recurrentes, como alimento, salud, transporte, descanso, diversión, educación y varios otros, que obligatoriamente debemos financiar, si queremos mantener activas nuestras funciones vitales.
Si no hemos tenido la fortuna de recibir la herencia infinita de un lejano pariente, ni tampoco hemos logrado encontrar al final del arcoiris el "caldero de oro" de algún duende distraído, la única opción es identificar claramente
Yo nací y viví mis primeros años en
Cuando llegábamos a la subestación, abríamos un bunker de cemento de 3x4 metros, lleno de racks de equipos y grupos electrógenos que había que mantener tanto eléctrica como mecánicamente. Mi padre abría esos racks llenos de luces, reparaba tarjetas electrónicas y se metía en las entrañas de los monstruos metálicos con tapa. Yo, para no aburrirme, me sentaba con un cautín, un cortante, un rollo de soldadura de plomo y metros y metros de "alambre de cobre" de múltiples colores sacado de cables multipares, y me dedicaba a hacer "esculturas de alambre". Era muy divertido.
Las quemadas con el cautín dolían pero había que aguantar callado o mis creaciones de alambre hasta ahí no más habrían llegado. Un cortante en manos inexpertas hace que los malditos alambres de cobre se entierren en los dedos y salga sangre. Aguantar sin chistar. Y las traicioneras gotas de soldadura de plomo que hacen "Ploch!" al caer, solidifican en figuras como "copos de plomo", queman como el demonio y cuesta muchísimo despegarlas del suelo y más todavía de la ropa. Nunca me pregunten por las potenciales intoxicaciones con plomo. Por lo menos, tenía claro que no había que comérselo. :-)
Lo que mi padre nunca supo y que ahora con este post quiero decirle, es que me enseñó con el corazón algo que con los años he logrado conceptualizar en mi labor. En esos viajes, mi padre compartía con las personas que servía: los ovejeros de Villa Tehuelche, los que nos atendían en la residencial de Puerto Natales, los obreros de un campamento petrolífero en Tierra del Fuego. Mi padre para ellos era su vínculo. La llegada de mi padre y sus colegas aseguraba el contacto con el mundo, el escuchar radio, el poder hablar unos minutos por teléfono con la familia. Y eso se reflejaba en las múltiples parrilladas con un gran trozo de cordero asado, unas papas cocidas y un buen vaso de vino, donde compartían de la vida.



Una buena regla no escrita, mientras no haya ningún aporte monetario directo, es que la idea formalizada de un negocio (y que al menos debe pasar un "
Al final del día, mientras no haya dinero, el porcentaje de propiedad del emprendimiento estará dado por la valorización de las horas aportadas sobre el total, que darán el porcentaje de la propiedad en el "proyecto en curso". Y si hay dinero, la propiedad se distribuirá sobre las valoraciones de los aportes y el "dinero fresco" que se ingrese al emprendimiento.

