viernes, 6 de junio de 2008

Algunos efectos de la Red en la Politica Tradicional

Este artículo surge como conclusión de la evaluación sobre los sitios WEB de los partidos políticos que realicé hace unas semanas.

Y es una antesala para el BlogPower de mañana Sábado, el cual se concentrará en conversaciones sobre Política y Web 2.0.

Hay signos interesantes para observar en el mundo político chileno en estos días, especialmente en relación con las estructuras más tradicionales de la orgánica tradicional: "los partidos" o los "referentes políticos".

En mi opinión, la Red crea nuevas condiciones que hacen más complejo e interesante este fenómeno, actuando como catalizador de transformaciones a los modelos de operación tradicionales de la política.

El caso de Obama y Nicolás Eyzaguirre

Un ejemplo de ello es un excelente artículo aparecido el fin de semana recién pasado en la Revista Qué Pasa, traducción del original escrito por Joshua Green para The Atlantic. El artículo trata sobre la campaña de Barack Obama en las Primarias Demócratas en USA. Y su título es: "La increíble máquina de hacer dinero".

Respecto de las primarias en USA (tema sobre el cual se referirá Fernando Paulsen en BlogPower), varios analistas se han concentrado en la forma de la relación Obama-Internet, pero no han visto todavía un aspecto que surge como una clara evidencia empírica: la transformación al "modelo operacional de la política".

Muchos se han concentrado en el uso "inteligente" de la Red por parte de Barack Obama, fortaleciendo la coordinación y la difusión del mensaje, llegando a más personas con un mensaje "tailor made" (traje a la medida), específico para cada interés particular. Y eso es muy cierto. Es un buen caso de aplicación de los principios de Webonomics (término acuñado por Evan I. Schwartz desde mediados de los '90 y que sigo como una serie de "dogma fundamental" desde hace años). Pero en el fondo, la transformación es mucho más profunda.

Tal como Garganta Profunda (el informante interno de la administración Nixon que resultó siendo un muy alto funcionario del FBI) recomendaba a Woodward y Bernstein (los periodistas del Washington Post que destaparon el caso Watergate), la recomendación es: "follow the money".

Lo que en primer lugar Barack Obama ha modificado radicalmente, es el modelo de financiamiento de la política. A través de las nuevas tecnologías, ha logrado en las primarias una recaudación de más de MM US$ 200 (200 millones de dólares), estando el 90% de dicho aporte formado por pequeñas donaciones de menos de US$ 200. Y eso, en el modelo tradicional del establishment, es tremendamente complejo, porque cambia el "rayado de la cancha" y las "reglas tradicionales del juego".

Y relaciono este hecho con nuestra realidad nacional.

El Lunes 26 de Mayo participé como asistente a una charla de Nicolás Eyzaguirre en la Universidad de Chile (donde fue una grata sorpresa encontrarme con Gabriel Bunster). La conferencia, originalmente sobre políticas públicas de innovación, indefectiblemente debía terminar en discutir sobre la "política". Y Nicolás Eyzaguirre explicó muy claramente el "profundo maridaje" del "establishment político" con el "establishment económico" en Chile (situación que denominó la "captura" del sistema político chileno).

El caso Obama sienta un precedente importante, y no creo que sea un "fenómeno aislado". Creo que inicia una tendencia que muchos observan, y que al final hará que en nuestro país, surjan nuevos modelos de operación en la política.

Por un lado, se modificará el modelo de financiamiento de las "campañas".

Y por otro, la disponibilidad a través de la Red de múltiples espacios "gratuitos" de difusión, propaganda y discusión, provocará cambios profundos en los procesos de decisión e influencia.

En Chile, dicha transformación más tarde o más temprano, ocurrirá. Y eso, a pesar de que algunos políticos se jacten de que no tener idea de los usos y alcances de las nuevas tecnologías (en estos tiempos, equivalente a gritar a los 4 vientos y sentirse orgulloso de no saber leer ni escribir).

Signos de recambio

No hay que ser un analista avezado para darse cuenta que en estos días, el modelo tradicional de los partidos políticos en Chile está sumamente "terremoteado" (y eso no tiene nada que ver con la red o la tecnología). En todo caso, no estoy planteando que el "sistema político chileno" está en crisis ni mucho menos. Esa opinión es facilista y no aporta. En Chile, tenemos un sistema político que nos guste o no, funciona.

Pero hay indudables signos de cambio.

Algunos de los principales conglomerados políticos, tienen importantes cuestionamientos internos a sus modelos propios de "gobernabilidad":

  • la UDI que se enfrenta (todavía con escepticismo) a sus primeros procesos eleccionarios internos
  • la DC con profundas escisiones y divisiones internas
  • el PS con grupos de militantes en proceso de renuncia
  • el PPD que todavía trata de reponerse del schock del quiebre y salida de altos y tradicionales dirigentes de la cúpula
  • la Concertación con posibles dos listas para las próximas elecciones municipales, siendo uno de los argumentos el "abrir nuevos espacios para nuevas caras"
O sea, el mundo político .... está "desordenado".

Aparece un nuevo movimiento llamado Chile Primero, que en la forma se presenta como moderno y "altamente participativo" (incluyendo un uso intensivo de las herramientas de la Red). Pero en el fondo, tiene una estructura de poder férrea y centralizada (aún cuando propugnen la "participación y expresión" de los ciudadanos a través de nuevos espacios en la Red). En la práctica, posee procesos de decisión muy centralizados, participación indirecta a través de órganos intermedios (bastante contradictorio con los principios de la Web 2.0 que predican) y carece de calendarios precisos para la renovación de las altas dirigencias. Por ejemplo, en cualquier cláusula transitoria y en cualquier organización, lo que primero se pone en "negro sobre blanco" es "cuánto tiempo" y "bajo qué condiciones" se entenderá algo como "transitorio". Y estos comentarios no son expresiones antojadizas. Es simplemente cosa de leer los estatutos de conformación del conglomerado, donde se puede verificar cada uno de los puntos que menciono.

Por otro lado, en el caso de la DC, podemos identificar la conformación de un grupo interno llamado Giro Pais, el cual agrupa a un conjunto de militantes y adherentes que se mantienen fieles a la estructura partidaria, pero que también plantean profundos cuestionamientos a la gobernabilidad interna, solicitando una renovación del discurso, las prácticas y las figuras públicas.

Pero más que seguir analizando casos específicos, mi interés es mostrar que hay signos que plantean cuestionamientos indudables a los tradicionales modelos de operación y gobernabilidad interna de la política chilena. Y en este caso, la Red sí tendrá un efecto catalizador.

En cualquier partido, los procesos internos de discusión ya no se resolverán "a la vieja usanza", con los caudillos de las tendencias en disputa sentándose a negociar en un interminable almuerzo de 8 horas, levantándose finalmente con un acuerdo definido entre cuatro paredes. Las discusiones traspasarán los círculos internos y se transformarán en expresiones de base, con discusiones abiertas a través de la Red. Probablemente no será en el corto plazo, pero tarde o temprano, ocurrirá.

Y los ciudadanos ... ¿cuándo?

Tengo claro que al menos durante los próximos 2 años (al menos hasta la próxima elección presidencial), el sueño que muchos plantean de "fomentar la participación ciudadana y canalizar efectivamente la opinión de las personas" a través de procesos colaborativos, aprovechando las nuevas tecnologías y que influyan en el comportamiento de los partidos (o sea, democracia interna, pero "de verdad"), no será tan fácil.

No hay que hacerse de muchas ilusiones en el corto plazo, por más que el maquillaje de los partidos incluya diversas herramientas tecnológicas como parte de "la renovación facial". Y nos seguirán tratando de convencer que "nos escuchan" (de partida, sus sitios WEB no lo demuestran).

Con una buena cuota de realidad, los ciudadanos tendremos que conformarnos con que gradualmente las estructuras de poder se irán modificando. Por lo cual la recomendación es ... paciencia.

Como dice el viejo aforismo: "uva a uva, un zorzal se comió una viña".

El principal cambio para la política: Memoria

Hay algo muy concreto y que para quienes vivimos en Red es parte del día a día, por lo cual no lo vemos y no lo destacamos en su real dimensión. Y me di cuenta de dicho punto con la aberración de la presentación al Tribunal Constitucional por parte de 36 diputados y el vergonzoso fallo asociado a la "Píldora del día después".

Lo que la Red incorpora, siendo una espada de doble filo para la "política tradicional", es MEMORIA.

El proceso antes mencionado, en lo personal me indigna por varias razones. Una medida impopular, con un rechazo de más del 70% de la ciudadanía en Chile tanto por el proceso como por su resultado, que discrimina por causas económicas, que afecta una serie de libertades individuales, que manipula y reinterpreta evidencias claras para la comunidad científica mundial, y por último, es la imposición forzada de una minoría a una gran mayoría, en temas donde la libertad individual es crucial, quedando ya en la "memoria histórica" de la Red.

Tengo cierto que esa lista de parlamentarios y los miembros del TLC deberán por siempre hacerse cargo de dicha decisión. En el futuro, la "memoria contenida en la Red", a esos políticos les pasará una "boleta" con cargo al activo que un político requiere y cautela celosamente: votos (y particularmente, femeninos).

La "memoria de la Red" es por tanto, un activo que hoy podemos y debemos aprovechar. Y aportará a la política algo que debería ser un activo básico: transparencia y coherencia.

Stay Tuned!

3 comentarios:

Gabriel 6:15 a. m., junio 07, 2008  

Tus largos artículos, llenos de material sólido, me conectan con un territorio que habito poco, el de la política. Igual te quiero decir que comparto extensamente tu reflexión y puntos de vista y espero verte hoy en Telefónica.

jrovegno 12:41 a. m., junio 08, 2008  

El tema de la memoria es el primer paso, pero cuando existan un análisis colaborativo , ahí sí las cosas se van a poner aún más interesantes:
Analizar este tipo de datos
http://www.camara.cl/transparencia/transp.htm
http://ciperchile.cl/2008/05/29/los-bienes-platas-y-deudas-que-el-senado-no-ha-querido-publicar/
Cuando las personas comiencen a chequear las votaciones de los proyectos de ley vs intereses económicos de sus candidatos electos, podrán reafirmar su confianza o darse grandes decepciones con respecto a la persona por la que votaron.

Yo encuentro que Obama es un tipo muy audaz, no me gustaría estar en sus pantalones hay una frase del reportaje de la revista Qué Pasa muy clarificador: "al democratizar el sistema, al agregar tantos donantes que su efecto combinado diluye el efecto de la vieja guardia de donantes." Diluir a los pesos gordos de USA es jugar con fuego ¿o no?

Maz 9:15 a. m., junio 09, 2008  

@Gabriel: Como siempre, fue un gusto encontrarme contigo el Sábado en BlogPower. Gracias por tu comentario. Lo interesante es que varias de las conclusiones que planteé en el artículo se confirmaron con las exposiciones de los panelistas.

@Javier: Efectivamente, lo interesante surge cuando la ciudadanía ahora puede comenzar a hacer seguimiento colectivo y tomar sus decisiones de voto a partir de información histórica y datos duros, más allá del "marketing electoral". Y como bien dices, diluir el "maridaje" es algo que trae consecuencias. Gracias!

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